No necesito que te acuerdes del día en el que nos conocimos. No quiero que te acuerdes de llamarme. Y tampoco quiero verte día si y al otro también. Prefiero no aborrecerte. No te obligo a que compartas mi opinión. No necesito que te guste todo lo que haga. Tampoco quiero saber mucho de ti.
Me conformo con que me quieras.